03 nov 2026

El Congreso de los Diputados acoge un Seminario dedicado a los 150 años de la Constitución de 1876

El Centro de Estudios Andaluces organiza esta sesión el próximo 13 de noviembre en la que se abordará la contribución del malagueño Cánovas del Castillo al sistema político de la Restauración como etapa clave de nuestra historia constitucional

El Congreso de los Diputados acoge un Seminario dedicado a los 150 años de la Constitución de 1876

El Congreso de los Diputados acoge el próximo 13 de noviembre en la Sala Sagasta el Seminario 'A 150 años de la Constitución de 1876. Cánovas del Castillo, el arquitecto andaluz de la España constitucional' organizado por la Fundación Centro de Estudios Andaluces (CENTRA).

Un acto que se enmarca en el 150 aniversario de la Constitución española de 1876, la más duradera de la España contemporánea, y que pretende reivindicar el protagonismo del malagueño Antonio Cánovas del Castillo, principal artífice de un sistema político que proporcionó estabilidad institucional y sentó las bases de un orden basado en la legalidad, la convivencia y libertades, valores que siguen teniendo plena vigencia en la actualidad.

A partir de un enfoque plural, el encuentro analizará el contexto histórico que hizo posible la Restauración, el fin de los conflictos civiles, los fundamentos doctrinales de la Constitución —con influencias británicas, francesas y españolas—, así como aspectos esenciales de su funcionamiento, como las relaciones entre Iglesia y Estado o los mecanismos de alternancia política.

Durante el Seminario se presentará el número 90 de la revista ‘Andalucía en la Historia’ que dedica su dossier central a ‘Cánovas y el 150 Aniversario de la Constitución de 1876. Un andaluz al servicio de España’. Este monográfico reúne a destacados especialistas y rinde homenaje al historiador Luis Arranz Notario, cuya obra ha contribuido decisivamente a renovar la interpretación del sistema político de la Restauración.

El programa el Seminario, previsto en horario de 9:30 a 13:30 horas, se estructura en cuatro intervenciones que abordan la Restauración como una etapa clave de nuestra historia constitucional desde todas las vertientes políticas posibles.

En primer lugar, Jorge Vilches García, profesor de Historia del Pensamiento y de los Movimientos Sociales y Políticos de la Universidad Complutense, reflexionará sobre el contexto que hizo posible la Restauración y, en concreto, la transición desde la dictadura republicana hasta la restauración del sistema constitucional.

A continuación, el catedrático de la Universidad Pública de Navarra, Demetrio Castro Alfín, analizará en su ponencia los fundamentos doctrinales de la Constitución de 1876; centrándose en la influencia británica y francesa.

La tercera de las intervenciones correrá a cargo de Roberto Villa García, catedrático de la Universidad Rey Juan Carlos, que pondrá el foco en la figura de Cánovas del Castillo como piloto del cambio y la transición a la Monarquía constitucional.

Cerrará el Seminario la intervención del catedrático de Universidad de Santiago de Compostela, Carlos Ruiz Miguel, que profundizará en la significación y el encuadre del Estatuto de 1876 en el marco del constitucionalismo español.

El papel de Andalucía

Aunque la conmemoración de la Constitución de 1876 tiene una indudable dimensión nacional, Andalucía tuvo un protagonismo principal en la Restauración de 1874. Restauración que no se limitó meramente a la Monarquía sino también del sistema constitucional, después de que los accidentados años del Sexenio culminaran, en medio de tres guerras civiles, en una dictadura republicana acaudillada por un militar, el general gaditano Francisco Serrano y Domínguez, que ya había sido regente hasta la proclamación de Amadeo de Saboya. 

El protagonista de esa triple Restauración, de la resolución de dos de las tres guerras civiles –la carlista y la cubana– y de otorgar al sistema constitucional la suficiente solidez como para convertirlo en el sistema de libertades más estable hasta nuestra democracia actual, fue el malagueño Antonio Cánovas del Castillo, cuyo legado invita a reflexionar sobre la importancia del consenso, la estabilidad institucional y el compromiso con el Estado de derecho.

No fue el único representante de Andalucía en aquel primer Gobierno de transición de 1874. Un sevillano, el catedrático Francisco de Cárdenas y Espejo, fue ministro de Gracia y Justicia; otro sevillano de Guadalcanal, el afamado dramaturgo Adelardo López de Ayala, se hizo cargo de la cartera de Ultramar; y un malagueño de Antequera, Francisco Romero Robledo, ocupó la cartera de Gobernación, la de mayor significación política dentro del gabinete de Cánovas.

Volvía a hacerse patente la sobrerrepresentación de Andalucía y de los andaluces en el cuadro de gobernantes españoles, especialmente en los ministerios de la España liberal, una constante desde los años de la Guerra de la Independencia. Puede decirse que el modelo originario de la Restauración descansó también sobre el liberalismo andaluz, antes de que el eje territorial pasara a desplazarse con el fin de siglo a otras regiones de España.