viernes, 10 de agosto 2018

El libro en el que Blas Infante cuestiona la Revolución Rusa y apuesta por la educación como motor de la historia

El Centro de Estudios Andaluces y la Fundación Blas Infante publican la edición crítica de ‘La Dictadura Pedagógica’, tercer título de las obras completas del Padre de la Patria Andaluza

La edición incluye un prólogo de Pura Sánchez, una introducción de Manuel Hijano y un anexo de José María de los Santos

'La Dictadura Pedagógica'

‘La Dictadura Pedagógica. Un proyecto de revolución cultural’ es una de las obras menos conocidas de Blas Infante, en la que sobrepasa el proyecto andalucista para adoptar un enfoque más universal. Publicada cuatro años después de la Revolución Bolchevique de 1917, Infante muestra inicialmente su desilusión por la deriva dictatorial del proyecto revolucionario. Entre ambos extremos, la dictadura proletaria y la dictadura burguesa, el Padre de la Patria Andaluza establece su propia utopía: la Dictadura Pedagógica. Un nuevo modelo de sociedad, en la que los políticos serán sustituidos por educadores, cuya función será la de modelar a la Humanidad para que camine hacia un mundo mejor. 

Este es el tercer título de la colección Biblioteca Blas Infante, que reunirá sus obras completas, editada por el Centro de Estudios Andaluces y la Fundación Blas Infante. La edición cuenta, como en los números anteriores, con un estudio crítico y un prólogo que facilitan al lector una mejor comprensión de la obra, así como del contexto político y social en la que fue concebida. En este volumen, que reproduce el texto original infantiano de 1921, el estudio introductorio viene firmado por Manuel Hijano del Río, profesor titular de Teoría e Historia de la Educación de la Universidad de Málaga; mientras que el prólogo es obra de Pura Sánchez, investigadora, docente y miembro de la Fundación Blas Infante. Incluye, además, un amplio estudio sobre la obra firmado por el intelectual e impulsor del andalucismo político en la Transición, José María de los Santos, que vio la luz por vez primera hace casi 30 años en la edición de la Fundación Blas Infante de 1989.

La profesora Pura Sánchez define en el prólogo esta obra como “el texto de un pedagogo apasionado”, tanto por el empeño de Blas Infante por regenerar y cambiar un país y un pueblo, como por la confianza en “su proyecto” para llevar a cabo dicha transformación regeneradora. Un proyecto utópico de “revolución cultural” que no está basado en un territorio imaginario sino que se piensa desde Andalucía y parte de la conciencia y conocimiento de la realidad más cercana y concreta. Por eso, opina Sánchez que “no se trata de castillos construidos en el aire, ni del proyecto ilusorio de un iluminado” sino de una utopía perfectamente realizable. Y el propio Infante argumenta la necesidad de este proyecto: ”Un pueblo no se improvisa. Es la estatua que más se tarda en modelar, la que más constancia y derroches de inspiración requiere”.

Una nueva educación para la Humanidad

En su estudio introductorio el profesor Hijano del Río propone diversas claves para entender esta obra en la que Blas Infante plantea su modelo de sociedad utópica por medio de lo que denomina “Dictadura Pedagógica”. El libro cuenta con una primera parte en la que realiza una crítica al modelo de revolución comunista implantado en la Unión Soviética y, a continuación, en la segunda parte, desarrolla el planteamiento de un nuevo modelo de sociedad andaluza tras la implantación de la revolución cultural. Este hilo argumental le lleva a una necesaria clarificación terminológica inicial, declarándose enemigo de la dictadura burguesa y planteando su desconfianza en el resultado de la dictadura del proletariado. Considera que su modelo, la Dictadura Pedagógica, no puede ser obra de una sola clase social ni de una acción política puramente administrativa. Esta sociedad ideal debe proceder de la Humanidad: “No somos sectarios. Ni proletarios, ni burgueses; simplemente, hombres”.

Infante define la “Dictadura Pedagógica” como una nueva forma de organización social por medio de la actuación de pedagogos: “gobernantes que sean maestros: Estado que sea escuela: política que sea arte de educación”. Son los educadores quienes sustituyen a los políticos y conforman una élite dirigente denominada “aristo-democracia: el núcleo de los mejores hijos del pueblo. El pueblo vendrá a ser regido por sus hijos mejores, único modo de autogobernarse. Tendremos la forma de gobierno natural: gobierno del pueblo por sí mismo, representado por sus hijos mejores”. 

En concreto, la Dictadura Pedagógica de Blas Infante garantiza la instrucción gratuita y obligatoria para los primeros años, la formación de los adultos y la socialización de la tierra, entre otras medidas de índole pedagógico-social, encaminadas a la creación de hombres educados en la solidaridad, el colectivismo, los fines comunes y el desarrollo del “alma comunista” en una “Escuela de Hermandad”. 

Este planteamiento utópico de Infante va emparejado con una actitud crítica que parte del análisis de su realidad más inmediata. La situación de la educación a principios del siglo XX,  tal y como presenta el profesor Hijano del Río en su estudio previo, era más que grave. En 1900 Andalucía ocupaba los primeros lugares en cuanto a iletrados: 73,6% en Málaga, 75,9% en Jaén, 75,1% en Almería o 74,7% en Granada. Esas mismas zonas, treinta años más tarde, mantenían un alto índice de analfabetismo con un 46%, 53%, 47% y 46%, respectivamente.

Esta clave es esencial para entender ‘La Dictadura Pedagógica’. El andalucismo pretende construir un modelo de “nueva educación” alternativo y reformista del sistema imperante, desde el análisis particular de la realidad social, económica y cultural andaluza. Ahí radica su valor y originalidad. No estamos ante un proyecto elaborado desde “fuera”, sino desde Andalucía, y por unos principios redactados tras el estudio de su situación.

De ‘Ideal Andaluz’ a la ‘Dictadura Pedagógica’

‘La Dictadura Pedagógica’ es un hito en el proceso de construcción ideológica del andalucismo. Según Hijano del Río supone “una interesante parada en el viaje que Infante inicia un lustro atrás con su ‘Ideal Andaluz”. En dicha obra analiza su realidad más próxima —el andaluz jornalero—; justo un par de años después, prosigue construyendo un movimiento político: los símbolos, la Asamblea de Ronda, el manifiesto de Córdoba en 1919... y, en 1921, se detiene en ‘La Dictadura Pedagógica’.

En este libro los argumentos y los recursos son diferentes. Aquí, aunque Andalucía se deja entrever, parece que pasa a un segundo plano, para plantear un proyecto dirigido nada más y nada menos que a la Humanidad. A los Hombres del mundo unidos por “pedagogos ambulantes de profesión, sostenidos por la Dictadura, encargados de la educación o crecimiento espiritual de los ciudadanos adultos, en misiones pedagógicas constantes desarrolladas en ciudades, pueblos y aldeas”.

Obras completas de Blas Infante

La colección Biblioteca Blas Infante recupera para los lectores contemporáneos las obras completas del Padre de la Patria Andaluza. Coordinada por el catedrático de Historia Contemporánea de la Universidad de Jaén, Salvador Cruz, cada volumen recoge el texto original, utilizando como fuente la primera edición, junto a un prólogo y un estudio crítico.

En 2015 se publicó el primer título, ‘Ideal Andaluz’, texto fundacional del andalucismo histórico y político; y en 2017 ‘La verdad sobre el complot de Tablada y el Estado Libre de Andalucía’, obra de madurez de Infante, en la que recogió su programa para Andalucía desarrollando su concepto de la autonomía política. ‘La Dictadura Pedagógica. Un proyecto de revolución cultural’ viene a sumarse a esta rigurosa y cuidada colección, necesaria para entender el pensamiento del Padre de la Patria Andaluza.

 

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