miércoles, 09 de octubre 2013

Entrevista a Miguel Agudo, director del Foro Permanente sobre el Estado Autonómico, por Lorena Muñoz

“La voz de Andalucía debe de ser escuchada con la máxima intensidad en el debate sobre el modelo de configuración territorial”

Miguel Agudo, director del Foro Permanente sobre el Estado Autonómico
El experto el Derecho Constitucional, Miguel Agudo

P: Como director del Foro Permanente sobre el Estado Autonómico, ¿qué puede aportar esta iniciativa al actual debate sobre la configuración territorial del Estado?

R: El proceso de construcción del Estado de las Autonomías es un proceso dinámico que ha ido evolucionando a lo largo de los últimos treinta años. Por ello, el Centro de Estudios Andaluces tiene entre sus líneas de investigación el análisis del Estado de las Autonomías y su influencia en la evolución política, económica y social de España, y de Andalucía en concreto. Es una iniciativa que se presenta como foro de análisis y debate sobre la modernización del Estado Autonómico, como un foro de análisis que, desde una perspectiva multidisciplinar -desde el Derecho, la Ciencia Política, la Historia, la Sociología, la Identidad y la Economía-, pretende afrontar este importante asunto, vertebrador de la convivencia en España. El foro quiere aportar ideas para conseguir un desarrollo evolutivo del Estado Autonómico sin obviar el importante papel que ha jugado Andalucía en los últimos treinta y cinco años dentro en el contexto nacional. 

P:   ¿Qué papel cree que debe desempeñar Andalucía en este debate sobre la configuración territorial del Estado?

R: En los últimos treinta años, Andalucía ha evolucionado considerablemente en el campo social, cultural y económico. La Constitución de 1978 y los dos Estatutos de Autonomías que se han aprobado en este periodo han constituido el marco que ha posibilitado este incomparable desarrollo social. Han sido treinta años en los que la Comunidad Autónoma de Andalucía, dentro del marco constitucional, ha desarrollado sus propias políticas y ha experimentado un enorme progreso en todos los campos. Es cierto que el proceso de desarrollo es indefinido: siempre habrá aspectos que mejorar y siempre aparecerán problemas nuevos que resolver. Pero nadie, honradamente, puede negar que el avance económico, político, educativo, social y cultural que ha experimentado Andalucía en estos años ha sido espectacular. Por ello, la voz de Andalucía debe de ser escuchada con la máxima intensidad en el debate abierto en la actualidad sobre el modelo de configuración territorial en España. Entre la recentralización y la huida soberanista hay que apostar por la tercera vía, la de un golpe de timón federal que cierre el modelo, desde la clave de la cohesión social y territorial haciendo real el principio de solidaridad que se encuentra en el artículo 2 de nuestra Constitución. 

P: ¿Son sinónimos Estado de Bienestar y Estado de las Autonomías?

R: La construcción del Estado social en España ha ido de la mano de la creación y desarrollo del Estado Autonómico. Así ha sido por diversas razones, destacando sobre todas, el hecho de que buena parte de las competencias referentes a derechos de prestación, por virtud del juego de distribución de las mismas establecido por la Constitución y los Estatutos de Autonomía, ha correspondido a las comunidades autónomas. Fundamentalmente son las competencias en el ámbito sanitario y educativo, así como en el de las prestaciones sociales

P: ¿Cuáles son las causas del cuestionamiento del Estado Autonómico? ¿Es la crisis económica la principal causa de la erosión o la excusa perfecta?

Tras cerca de tres décadas, parecía existir un diagnóstico generalizado acerca de que el Estado de las Autonomías implantado por la Constitución de 1978 había funcionado correctamente. Ha sido capaz de reconocer la diversidad y la pluralidad al tiempo que ha garantizado la unidad del Estado, de manera que se ha producido en estos años un ejemplo de rápido y eficaz proceso de descentralización. Ahora bien, la crisis económica ha atacado profundamente las bases del Estado social en nuestro país y, de paso, ha puesto sobre la mesa el debate acerca del equilibrio y modernización de nuestro modelo autonómico.                                                                  

P: Parece que existe un consenso casi unánime entre los constitucionalistas en la necesidad de reformar la Constitución de 1978  ¿En qué sentido cree que habría que hacerlo? ¿Qué reformas considera más urgentes?

R: Cuando se habla de la necesaria modernización de la España de las Autonomías no debemos poner en duda la estructura básica del Estado, recogida en el Título Octavo de la Constitución. Sí es verdad que transcurridas tres décadas de experiencia autonómica se hacen necesarias reformas que lo modernicen. Se trata, pues, de un proceso de modernización del Estado de las Autonomías que sólo es posible desde una visión global de España. Visión que Andalucía siempre ha tenido. Por eso, vuelve a ser fundamental, como lo fue en 1980, el aporte de Andalucía en el proceso de modernización del Estado de las Autonomías.

Se trata de reformas para profundizar el autogobierno, extrayendo todas las posibilidades descentralizadoras que ofrece la Constitución para aproximar la Administración a la ciudadanía. Reformas que al mismo tiempo desarrollen y perfeccionen los mecanismos de cohesión territorial, solidaridad y cooperación institucional y un sistema de financiación acordado por todos garantizando los principios de suficiencia, autonomía financiera, corresponsabilidad y solidaridad. Para ello, se tornan precisas claves propias de un modelo federal.

P:  ¿Considera pues que un Estado federal puede ser la solución a los problemas  de España?

R: Efectivamente así es y en concreto estaríamos hablando de siete puntos clave. En primer lugar garantizar la plena igualdad de toda la ciudadanía española y también el pleno reconocimiento y respeto a la diversidad y a las singularidades de los territorios que integran España. Para ello hay que establecer objetivos compartidos para el desarrollo y consolidación de nuestro modelo de bienestar social y de crecimiento económico sostenible desde la equidad y la solidaridad. En segundo lugar, hay que definir suficientes elementos estructurales de participación que permitan la integración de las entidades territoriales autónomas en los procesos de toma de decisiones estatales, junto a mecanismos de colaboración, coordinación y cooperación intergubernamental e interterritorial.

Es necesaria la clarificación constitucional del reparto de competencias para lo que hay que definir con más precisión los ámbitos propios tanto del Estado como de las Comunidades Autónomas. El Senado debe cumplir de manera adecuada con la función de ser la Cámara de representación territorial, para que los entes territoriales autónomos puedan participar en la formación de la voluntad federal. Hay que adecuar el Poder Judicial al modelo de descentralización política y configurar una autonomía local fortalecida. Por último, hay que establecer un sistema de financiación basado, entre otros, en los principios de suficiencia, corresponsabilidad, coordinación, solidaridad y estabilidad.

P: ¿Cómo valora las reclamaciones soberanistas de Cataluña? ¿Cree que la cuestión en Cataluña ha dejado de ser un asunto de la Agenda Política para convertirse en una reclamación de la ciudadanía?

R: Creo que este asunto ha sido mal enfocado y peor gestionado políticamente desde hace cerca de una década. Se gestionó políticamente mal la elaboración y aprobación del Estatuto de Cataluña de 2006. En este momento se empeoró la situación con la reacción que tuvo la Oposición, que puso al Tribunal Constitucional en una difícil e incómoda postura, casi en un atolladero. El Tribunal Constitucional no tuvo habilidad jurídica ni política para salir del mismo; y lo que pretendió ser una sentencia pacificadora acabó por encender una mecha que ha encontrado estopa en la actual situación de crisis económica. Si a eso le añadimos que actualmente se está gestionando de forma deficiente el problema por parte de los gobiernos central y autonómico así como la difícil situación en la que el PSOE se encuentra en relación con el PSC hallaríamos, pues, claves para comprender por qué la cuestión soberanista ha dejado de ser un asunto "meramente político" para convertirse en una reclamación ciudadana.   

P:  Como experto constitucionalista, ¿cuál o cuáles cree que deben ser la soluciones a la cuestión territorial hoy?

R: Como ya he señalado anteriormente, la salida territorial de España ha de ser la apuesta decidida por un Estado autonómico de tinte federal que preserve el principio de cohesión social y territorial así como el de solidaridad y que sepa reconocer las singularidades culturales e identitarias existentes en algunos territorios.

 

 

 

 

Fundación Pública Andaluza Centro de Estudios AndalucesC/Bailén, 50. 41001.Sevilla Tlf:955 055 210 - Fax:955 055 211