La debilidad del tejido asociativo en Andalucía y España
El informe de la colección Realidad Social dedicado al Asociacionismo y la participación social en Andalucía describe cómo se manifiesta este fenómeno en las ocho provincias andaluzas y su comparación con el resto de España. En Andalucía se mantiene la pauta nacional, que se caracteriza por la participación social y el activismo no vinculado a asociaciones u organizaciones.
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La reflexión sobre el asociacionismo es un tema de especial relevancia en las sociedades contemporáneas, ya que constituye una pieza clave para comprender la vitalidad y el desarrollo social, político e incluso económico de un territorio. Para ampliar el conocimiento en este ámbito, el Centro de Estudios Andaluces dedica el número 6 de la colección Realidad Social al informe Asociacionismo y la participación social en Andalucía. Juan Sebastián Fernández Prados, profesor titular de la Universidad de Almería, presenta en este libro de manera descriptiva la situación y dimensiones de este fenómeno en la región desarrollando, por un lado, un análisis comparativo entre las provincias andaluzas y, por otro, entre la Comunidad Autónoma y el conjunto del estado español.
A partir de las encuestas del CIS, el autor refleja que el promedio de asociacionismo en España durante la década actual es de un 38,3% en la población nacional, una cifra superior a la observada en la población andaluza (28,8 %). De la misma forma el activismo, con un 64,5% en el territorio nacional, es ligeramente más alto que el de la población andaluza que se sitúa en un 61,3%. Respecto a las formas de asociacionismo, Andalucía tiene la singularidad de superar en entidades y asociacionismo religioso al resto de España, con un 12,9% de los asociados en la comunidad frente a un 9% de los del Estado. Las cinco clasificaciones temáticas más habituales en el territorio andaluz son las asociaciones deportivas, seguidas por las de vecinos, las de padres, las ONG y las de carácter cultural y artístico, que se corresponden básicamente con el ranking nacional.
Otro aspecto estudiado son las formas de activismo que reflejan que, tanto para españoles como para los andaluces, la acción más frecuente de participación consiste en asistir a manifestaciones autorizadas, seguidas de la participación en huelgas y la opción de comprar o dejar de consumir un determinado producto por motivos políticos, éticos o medioambientales. Respecto al perfil sociodemográfico, los resultados también son similares en España y Andalucía. Los asociados están representados fundamentalmente por hombres maduros (de 35 a 59 años) pertenecientes a una clase social media o alta y con estudios secundarios o superiores. El perfil ideológico de los que pertenecen a alguna asociación difiere entre los españoles, entre los que destaca la izquierda, mientras que entre los andaluces aparece sobrerrepresentado el centro. Los individuos activos dibujan un perfil semejante pero con algunos matices; también son mayoritariamente hombres pero no con tantas diferencias respecto a las mujeres, adultos pero también jóvenes, con estudios medios y altos, con ideología de izquierdas y residentes en hábitats urbanos.
Respecto al modelo de participación de los andaluces las encuestas revelan que los ciudadanos se rigen por el modelo más desafecto, esto es ni asociado ni activo (32,5%), y pierden más de cinco puntos en relación a España cuando se contrasta con el modelo participativo más implicado, asociado y activo a la vez, con sólo el 23,4% de la población andaluza dentro de esta categoría. El perfil que encuadra en el modelo más desafecto está principalmente formado por mujeres, por mayores de 60 años, por personas con ingresos y clase social baja, y por aquellos con estudios primarios. Por el contrario, en el otro extremo más implicado, asociados y activos, aparecen sobrerrepresentados los hombres maduros, de clase social alta y con ingresos altos, estudios superiores y estatus socioeconómico elevado, con ideología predominantemente de centro.
Por último, Fernández Prados también dedica un apartado del informe a describir la relación entre el activismo, Internet y los medios de comunicación. En ese sentido, la tasa de ciberactivismo de los andaluces es considerablemente inferior que la de los españoles, situándose en un 13,3% y un 23,4% respectivamente.
Panorama de las Asociaciones en Andalucía
El informe facilita una detallada guía para conocer el número y tipología de asociaciones en el territorio andaluz, basándose principalmente en los datos que facilita el Registro Andaluz de Asociaciones y el Registro Andaluz de Fundaciones. A continuación, se adjuntan una serie de tablas descriptivas que facilitan la comparación del asociacionismo entre las ocho provincias.
• Córdoba, líder en asociaciones
El 31 de diciembre de 2008 había 55.294 asociaciones inscritas y activas en Andalucía, distribuyéndose desigualmente por provincias, ya que sólo Sevilla, Málaga y Cádiz aglutinan a más de la mitad de todas ellas, frente a Huelva que sólo alberga el 6%. Sin embargo, si se valora el número de asociaciones por cada 10.000 habitantes el resultado es completamente diferente, estando encabezado por Córdoba con 85 asociaciones por cada 10.000 habitantes y Granada con 71,9; mientras que Málaga apenas sobrepasa las 52, muy por debajo del conjunto de Andalucía con 66,7.
• Granada, más social
En función de su temática, las asociaciones en Andalucía se distribuyen de la siguiente manera: Cultura, Ciencias, Artes y Letras; Recreativas; Vecinos y finalmente Educativas. La distribución por provincias es desigual y tiene particularidades; por ejemplo en Cádiz alcanzan especial importancia las asociaciones de vecinos y deportivas, mientras que en Granada las de acción social superan al promedio de Andalucía.
• De la ciudad al entorno más rural
La clasificación según hábitat aporta qué tipo de asociaciones son más frecuentes en los municipios según su tamaño. De esta forma, las asociaciones referidas a gays, lesbianas y transexuales, junto con las profesionales y las de acción educativa quedan sobrerrepresentadas en los municipios de más de 100.000 habitantes. Las entidades dedicadas al coleccionismo, las asociaciones de vecinos y las de acción sanitaria son las más destacadas en municipios medianos, mientras que en los pequeños predominan aquellas dedicadas a la tercera edad, a las mujeres y a los jóvenes.
• Más religión que política
En Andalucía, disponen de su localización y lugar de fundación sólo 477 partidos políticos que representan el 14,7% del total de España y 3.361 entidades religiosas que suponen algo más del 20%. Por tanto, mientras que en asociaciones políticas Andalucía está infrarrepresentada, en organizaciones confesionales supera con creces el porcentaje que le correspondería por su población respecto a España. Según provincias, Córdoba y Jaén concentran el mayor número de entidades de carácter religioso proporcionalmente a su población, mientras que Málaga, Granada y Cádiz acogen el 60% de los partidos políticos.